jueves, 29 de marzo de 2012

¡Copiad, malditos!

“¡Copiad, malditos!” es un documental que pretende dar a conocer la diversidad de opiniones dentro del mundo de los derechos de las creaciones artísticas, científicas o literarias.

Este documental ofrece además respuestas a algunas de las preguntas como: ¿qué es el copyright?, ¿qué es la propiedad intelectual?, ¿qué tipos de propiedad intelectual existen?, ¿qué papel tienen las entidades de gestión?, ¿hasta qué punto se puede poseer una idea? ó ¿hasta qué punto puede ser un delito copiar?

A lo largo del documental hemos podido observar las trabas que se tenían que encontrar para exponer a través de Internet esta película.

La SGAE es una de las nueve entidades de gestión de derechos más importantes. Esta posee un gran poder imponiéndolo a placer sacando beneficios de un lado y de otro.

Una de las cosas que provoca más controversia es el hecho de que un autor no pueda recaudar directamente sus derechos, sino que tenga que pasar previamente por una de estas entidades de gestión.

Con todo esto, han aparecido empresas como AMADYC dedicadas a luchar contra las imposiciones y sanciones de las SGAE.

Por otro lado surge el tema de la piratería, que ha desencadenado un gran cambio en el comercio de la musica y el cine, y la necesidad de nuevos modelos de negocio como el llevado a cabo por "el cosmonauta”.

Para concluir, podemos añadir que las leyes destinadas a estos campos van más lentas que el desarrollo tecnológico y por tanto no se responden a la situación actual. Se precisa entonces de una actualización y flexibilización de las leyes.

4 comentarios:

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  2. Lo que más me llama la atención de este intento de privatización de la propiedad intelectual, es la forma en la que los productos culturales creados; cabe destacar, por un grupo "privilegiado y conservador" de autores y sobre todo, de productores, son exprimidos para obtener el máximo beneficio económico sobrepasando, hasta llegar a la ridiculez, cualquier límite en la libertad de expresión gracias a una legislación muy poco democrática y una extensión del copyright adaptada a los intereses de los mismos.

    Es cierto que las formas de negocio culturales tradicionales han sufrido un elevado descenso en las ventas de sus productos en los últimos años, pero esto no es justificable ante el aunténtico "monopolio" construido con inmensas recaudaciones de las que precísamente son los autores, los que perciben el menor porcentaje.

    Lo que está claro es que si pretenden seguir con el negocio deberían comenzar a tener en mente una de las tradicionales estrategias de marketing: renovarse o morir; pues si las pequeñas empresas adaptan su forma de negocio, ¿Por qué las grandes discográficas y productoras no comienzan a seguir y escuchar la corriente que la masa produce?

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  3. Estoy de acuerdo con la opinión de Nerea. A mi parecer la privatización actualmente es muy difícil de conseguir ya que internet es un espacio en el cual puedes encontrar cualquier tipo de información necesaria sin necesidad de pagar por ella, comprar un disco, un libro...
    Incluso la situación civil y demográfica de las personas están al alcance de todos debido a las redes sociales.
    Sin embargo, funcionaría con la moda, ya que es necesario crear un producto físico que no se puede digitalizar.

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